Navidades rojas
Al fin estamos en el campamento base, en una fria llanura que va tornandose blanca con la nieve. Copos como boinas, como decía mi instructor del banderín en Ceuta, el sargento Poyales. Cada vez que recuerdo ese nombre me parto de risa...
Tengo varios motivos para estar contento.
Mi uniforme cubierto de sangre del soldado que me delató, el que se quedó con la mitad de mi munición de punta hueca (siempre cargo la munición al final y siempre me pasa lo mismo, hay que joderse...) esta alimentando el fuego que me calienta mientras esperamos al equipo de extracción, y ahora visto un abrigo de civil mas limpio y confortable.
Por liberar a los liberadores sildavos vamos a ganar unos cuantos meses de permiso y un buen sueldo, que yo como de costumbre reinvertiré en otro curso de adiestramiento en técnicas de combate, esta vez en Israel.
Y lo mas cachondo es lo que estoy leyendo: unos documentos capturados a un supuesto sildavo con chapa identidicativa de Jack Cochran, USMC 156348573, y tatuaje de semper fidelis oculto bajo un falso vendaje (aficionados...). Es una especie de ficha con información confidencial, y la introducción me esta provocando autenticas carcajadas:
Nombre: Pavel Paulovich
Alias: Loco Ivan
Lugar de nacimiento: Kiev, Ucrania
Fecha: 24 de octubre de 1965
¿Como se pueden estar tragando esta mierda todavia? pfffffff....
Si, es cierto, soy ucraniano... de La Linea de la Concepción, quiyo, mas ruso que los filetes o la ensaladilla...
El caso es que el membrete que se adivina al trasluz delata que es un informe de Black Eagle, y cre recordar que trabajé para ellos, aunqie no consigo acordarme de la misión. Es lo malo de ser veterano, la memoria se difumina con el fogonazo del último disparo o se queda abandonada con los casquillos en la nieve...
Me voy acordando de cosas. Esos datos falsos (¿en que coño estaria pensando para ponerme Pavel Paulovich?) se los di a un reclutador que se vé tenia poca experiencia, y fué para un trabajo en centroamérica que me pagaron muy bien. Como siempre me han dicho que parezco ruso (los ojos azules son de mi madre, original de Wisconsin, muy rusa ella, y el pelo color trigo de mi padre, un gallego que acabó de militar en la otra punta de España) me hice pasar por un rebotado de la causa proletaria, utilizando mis queridas armas rusas contra los que las usaban asiduamente.
Lo que no entiendo es por que ahora quieren matarme precisamente aquellos que me contrataron.
Esto lo deduje de las otras fichas que le encontramos a Mr Cochran, todos ex camaradas de múltiples contiendas, todos eliminados y condenados al olvido para siempre. Excepto para los que compartimos rancho, sudor y sangre con ellos...
Ahora están interrogando al muchacho, y por los gritos que pega hace rato que debió ser expulsado del cuerpo con deshonor.
La bestia parda que se lo esta trabajando, un mastodonte ucraniano (este si, con certificado de origen), viene hacia mi para decirme en un inglés tan horrible como el mio que ya no va a soltar prenda y si me apetece pegarle el tiro de gracia. Yo siempre me ofrezco voluntario para esta desagradable tarea cuando cogemos a un sospechoso de doble agente o asesino. No me gusta que sufran como lo hizo ella...
Me levanto con rapidez y amartillo la Makarov que me han prestado para la ocasión. Voy hacia el heroico marine, que no parece tan heroico arrodillado en el charco de su propia orina y seguramente sentado sobre sus heces. No le he visto la cara ni quiero, pero el tio se vuelve hacia mi con la cara hecha un mapa y trata de implorar clemencia en perfecto inglés.
Me quedo de piedra al verle los ojos. Ojos verdes. Verdes como...
A tomar por culo.
Otro casquillo se pierde en la nieve.
El olvido queda subrayado con un par de detalles que en ese momento me resultan jocosos. El primero es que no le he disparado con la makarov, sino con la Desert Eagle que levaba en el asalto cargada con munición de punta hueca, con lo que el abrigo de civil confortable se ha vuelto tan inservible como el uniforme que arde en la hoguera. El tacto con los guantes engaña mucho...
El otro detalle es que al reventarle la cabeza se ha quedado una estela de sabgre que vista desde arriba parece una estrella de Belen. Y me acabo de acordar que HOY ES NAVIDAD...
Ho,Ho, Hoooo...

1 Comments:
Pues no iba mal encaminado con lo de "salido del frenopático": está hecho un psicópata :D
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